viernes, 27 de abril de 2012

Convivencia vocacional de abril



En esta convivencia el comienzo fue especial: en la noche del viernes (día 20 de abril) participamos en la Catedral en el “Adoremus”, que en esta ocasión ofreció su testimonio el grupo Gen Verde.

Al día siguiente, empezamos con nuestra dinámica habitual. Tras la oración y el desayuno, nos centramos en el tema de esta convivencia: el celibato; hicimos un debate (nos dividimos en dos grupos, uno a favor y el otro en contra). Fue una dinámica bastante activa y participativa. Luego, como siempre, un descanso y reponer fuerzas en la comida. Después nuestro rato de deporte.
A las 4 de la tarde volvimos a nuestra dinámica con la explicación de José Miguel y Jesús sobre la vida religiosa de frailes y monjes/as, mientras los sacerdotes revisaban los proyectos personales de vida de los jóvenes participantes en la convivencia. A continuación un seminarista menor (Fidel) junto con uno mayor (Pepe) nos explicaron la vida de San Vicente de Paul (sin duda una vida de sacrificio y entrega).
Posteriormente (sobre las 6 de la tarde) marchamos al Convento de las Madres Dominicas, que nos invitaron a merendar y después participamos en una oración vocacional (donde además hubo testimonios de un sacerdote y dos religiosas.
Después de cenar, vimos una gran película (“La misión”) y el domingo –para finalizar– la Eucaristía.
Sin duda esta convivencia ha tenido una dinámica muy movida. Os animamos a participar en la convivencia que se celebrará en el Seminario Menor durante los días 27 a 30 de junio. ¡No os arrepentiréis! ¡Es una experiencia inolvidable! Además, ¡tienes la oportunidad de conocer el Seminario Menor y a los seminaristas! ¿Te lo vas a perder?

Antonio Troya y José Miguel Espinosa.

lunes, 16 de abril de 2012

¿Quiénes son los seminaristas menores? Presención de Daniel Algar

¡Hola! Soy Daniel Algar Martínez, estoy cursando 3º de ESO en el Colegio “Divino Maestro”, aunque resido en el Seminario Menor “San Juan de Ávila”. Soy de Noalejo, de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, con mi familia, que consta de tres personas y yo: mi padre se llama Juan, mi madre Pepi y mi hermano Álvaro. Este año estamos nueve seminaristas menores: Jesús Cristóbal, Antonio, José Miguel, Cristóbal, Agustín, Sergio, David, Fidel y yo.

He entrado en el Seminario tras estar un año de seminarista en familia y participar en las convivencias vocacionales mensuales. Mis amigos, los seminaristas internos de Noalejo, me enseñaron y explicaron lo que es el Seminario, de manera que me animaron a ingresar en el Seminario Menor. Aquí mi empeño e ilusión es encontrar mi verdadera vocación, lo que Dios espera y quiere de mí. Y espero conseguirlo con la ayuda de mis formadores: Don José María, el Rector; Don Agustín, el Vicerrector; Don Andrés, el Director espiritual; Don Manuel, el confesor; y Don Juan Carlos, el sacerdote colaborador.

Me preocupo por los adolescentes y jóvenes que no se deciden a entrar en el Seminario por vergüenza, por situaciones económicas o familiares, para que Dios les ayude y se pongan en contacto con los formadores.

Pedid por las vocaciones sacerdotales y por todos los seminaristas. Muchas gracias.

jueves, 12 de abril de 2012

La Semana Santa de los seminaristas menores

Esta Semana Santa ha sido la primera o la segunda que cada uno de nosotros hemos vivido como seminaristas y por ello es bueno que comentemos cómo nos ha ido este tiempo tan fundamental en la vida de un cristiano.
Para empezar, la Semana Santa significa para nosotros alegría por ver a nuestros seres queridos (ya que son unos días de vacaciones) pero también un pesar, el de que Jesús va a morir por nosotros. Los seminaristas desde nuestros pueblos hemos intentado estar lo más unidos a este hecho, que no debe pasar de largo en la vida de ningún cristiano y menos en la de un seminarista.
Nosotros, como es natural, nos sentimos llamados a vivir la Eucaristía y el mandamiento del amor que Jesucristo nos mandó en su última cena. Hemos participado en ella y hemos intentado vivir muy profundamente la presencia de Cristo en su Palabra y en su Cuerpo, que Él mismo en el Jueves Santo nos ofreció.
Ya el Viernes Santo nos unimos a toda la Iglesia para conmemorar la muerte de Cristo y descubrir el rostro de tantos crucificados que hoy siguen sufriendo también todas las cruces de nuestro mundo (alcohol, aborto, guerra, drogas, enfermedades, marginación…), por los cuales pedimos y nos comprometimos en liberar a esos crucificados.

Y el Sábado Santo por la noche nuestra alegría fue completa, al celebrar la resurrección de Cristo, el cual nos resucita también a nosotros a una vida nueva por la fuerza de su Espíritu. También hemos pedido en esta semana especialmente por la persona del sacerdote, en la que Jesucristo se hace presente cada día, sobre todo en este tiempo litúrgico y en este año sacerdotal en el que estamos inmersos.

Aunque nosotros no hayamos pasado la Semana Santa en el Seminario hemos estado muy en contacto con nuestro Rector e incluso hemos venido a echar una mano en la Misa Crismal.
Por último, decir que la Semana Santa ha sido muy especial para nosotros, porque siendo acólitos, músicos o costaleros, “disfrutamos” de una semana en familia y en recogimiento, ayudando en todo lo que hemos podido en nuestras Parroquias y en nuestras casas.

David Ramos Osete.